Hace años que quería un dominio propio.
Y es que un dominio es la llave a tu propio sitio, un lugar desde el cual puedes expresar lo que eres, lo que haces, lo que buscas y poder sumar a más personas a tu causa.
Hace unas semanas leía un post de Enrique Dans, a quien leo con cierta regularidad, en el cual habla sobre su gestión de contenidos. En el post hablaba específicamente sobre por qué tenía una web y como agrupaba en ella absolutamente (o casi) todo su conocimiento y producción académica y profesional. Siendo él columnista, escritor, redactor, profesor, experto y opinante, sus textos aparecen en variadas plataformas sobre variados temas. Entonces, para poder concatenar todo, existe la web.
La idea es exactamente la misma. Hace unos meses inicié un proyecto con mi amigo Hans Rothgiesser para la Derrama Magisterial: El Baúl del Docente. Hans me contrató para redactar artículos variados para docentes. Esa experiencia fue muy enriquecedora porque Hans es un editor implacable pero a la vez una persona con la que da un gran gusto trabajar. Para no ahondar en detalles, La experiencia con Hans me ayudó a tener más disciplina para escribir, agudeza para encontrar fuentes y buscar siempre contenido interesante para el público al que voy. Además, hay algunos artículos que especialmente quisiera buscar y rescatar. La idea de este blog es precisamente esa.
Me gusta escribir. A veces me resulta frustrante no poder sentarme sin que nadie me moleste y desconcentrarme dejando textos a medias que luego es muy difícil retomar, pero tener textos escritos que la gente valore leer es una recompensa demasiado valiosa como para dejarla pasar. Esta es la respuesta a esa necesidad.
Además, estos días tuvimos el congreso anual de Marketing que organiza la UCSP conjuntamente con el instituto en el que estudio. Ana Gomez, amiga de prácticamente toda la vida, me animó a desarrollar mejor mi marca personal, en base a los conocimientos que tengo y el posicionamiento que he logrado a través de los años.
Ahora bien, no quiero jactarme: Creo que me falta muchísimo para estar satisfecho con ese posicionamiento. Y sobre todo, creo que esto no se trata de mí, sino de ustedes. Si hago esto es por mí, pero es por brindarles algo distinto y que sume a sus vidas y a sus experiencias académicas y profesionales. Hago este deslinde porque en serio me parece de muy mal gusto jactarse de los propios logros. Dejemos que los hechos hablen por nosotros.
Continuando con Ana, ella me ha ayudado a impulsar la idea de desarrollar proyectos a través de mi marca personal. Podemos resumir que la marca personal en este caso tiene una herramienta muy poderosa en la web propia y, por ende, en el dominio propio.
Entonces lo siguiente que vino era elegir un dominio apropiado.
Ahora bien, hay algunos principios base a la hora de escoger dominio web.
Primero, debe de identificarte plenamente. Lo más usual es tu nombre y apellido. Dichoso tú si tu nombre y/o apellido es poco común y no tendrás que lucha mucho para posicionarte. No es mi caso. Me llamo David Velarde Núñez Melgar y davidvelarde.com estaba ocupado, y no me diferenciaba de ningún modo.
Segundo, debe ser corto. Por ese motivo davidvelardenunezmelgar.com no era una opción. Y la cosa se complica más ahí.
Tercero: Debe ser fácil de pronunciar. De hecho, debe ser pronunciable. Y fácil de recordar. Así que siglas, nomenclaturas y abreviaturas pueden ser descartadas. Nada de davelnumel.com, davovnm, davidvelardenm ni relacionados (dos veces me encontré dándole mi Twitter a un amigo solo para que el se burlara de su impronunciabilidad de entonces).
Entonces, basados en estas sencillas premisas y obviando guiones, puntos y demás cosas extrañas y en consecuencia complicadas, decidí utilizar simplemente mi apellido materno.Tuve que asesorarme y pedir la opinión de varios amigos, desde mis primos hasta gente experimentada y experta en el tema, como Pepa Granda, Augusto Ayesta o Milton Vela. Agradezco el tiempo de cada uno de ellos y su permanente disposición a ayudarme siempre.
La idea ahora es ir desarrollando contenido, a la par que voy colgando información sobre los proyectos en los que estoy involucrado, las cosas que aprendo y lo que he hecho. Una web es una plataforma ideal para plasmar sueños. Así lo podemos ver: ¿Quieres una tarjeta de presentación? Qué mejor que una web que refleje lo que eres, lo que haces y lo que buscas. Tu visión del mundo y tu paso por él. Una web es un punto de partida hacia viajes infinitos. No sabemos donde nos lleven, pero el viaje será placentero.
Gracias por acompañarme en este viaje.
Por cierto, Esta web está en beta constante. La iré actualizando, moldeando, cambiando de proveedor y jugando con ella constantemente.
Para finalizar, no puedo dejar de mencionar el trabajo de mi amigo Pedro Infantas y su web, la cual plasma su trabajo y su familia a la perfección.
No hay comentarios:
Publicar un comentario