Enfrentarte a una multitud enardecida por problemas de manejo de expectativas.
Es el pan de cada día enfrentarse a retos y manejo de expectativas. Acéptalo como parte de la vida del CM.
Lo que tienes que hacer es hablar con ellos, entenderlos, ayudarlos,
porque te debes a ellos. Y nunca, nunca, nunca, decirles lo mismo a
todos. Es como si tu enamorada te dijera (y afortunadamente nunca nadie
me ha dicho eso) "A todas les dices lo mismo".
Recuerda que dentro de todo,
el marketing es entablar relaciones de amor. Tu no amarías a alguien
que no te hace saber que eres especial, no? Lo mismo pasa con los
clientes. Tienen que saber que son especiales. Tienen que saber que
darás todo por ellos, tienen que saber que les importas.
Y tú, como
CM, eres el primer contacto con el cliente, la primera línea de
defensa. Eres la amiga a la que le cuentan todo, eres el canal de
desahogo, eres quien carga con toda la frustración e incomodidad, pero
también con el amor y la devoción, cuando lo consigues.
Por eso, no
te asustes cuando tengas problemas porque el que ama se sobrepone a los
malos ratos y lucha por seguir amando. No se va cobardemente y se queda
mudo.
Trabaja por tu comunidad, ellos te dan de comer. Ellos te dan lo mejor y esperan lo mejor por ellos.
El marketing es un intercambio de valor que lleva a la fidelización.
¿Quieres amor duradero o solo quiero uno de una noche? El camino puede ser largo pero la recompensa es grande.