Me es complicado escribir.
Pero más puede la necesidad en mí de hacerlo. De compartir lo vivido, lo aprendido, lo experimentado, y lo guardado.
Este será un espacio de apertura de mi cabeza para ustedes.
Sin pretensiones. Con mucha honestidad.
Y, sobre todo, esperando que lo que hago acá signifique algo para ustedes.
Creé este blog pensando en hablar del trabajo ideal. No sé si eso exista, pero lo que existe es mi ahora, mi HOY.
Y hoy, este presente se llama AIESEC. No es lo único, pero quizá es lo principal, lo más relevante y lo más importante en lo que me he visto envuelto en los últimos años.
AIESEC es una organización sin fines de lucro presente en 113 países con más de 85 000 miembros.
En Perú, tenemos presencia en Lima, Arequipa (desde donde se escriben estas líneas), Cusco, Piura, y nos estamos expandiendo hacia varias ciudades.
Desarrollamos diversas actividades, a saber: Tenemos un programa de desarrollo de miembros, que incluye dos fases: Team Member, y Team Leader Programme. Estos programas proveen experiencia de trabajo y capacitación para los participantes. La experiencia es de múltiples niveles, tan diversos como la compleja organización dentro de AIESEC. Esto incluye Comités nacionales, comités locales, áreas de trabajo, coordinaciones dentro de las áreas, y transversalmente, unidades y comités organizadores de actividades concretas. Complejidad. Y como en los fractales, en la complejidad habita la belleza.
La segunda parte son los intercambios, y esta es otra parte un tanto compleja. Manejamos dos tipos: Profesionales, y sociales. Los profesionales son pasantías, enfocadas principalmente para egresados de carreras diversas. Las sociales son de trabajo social y desarrollo. La complejidad reside en que cada comité local se encarga tanto de enviar como de traer participantes de intercambio, o "trainees" como también se les llama. Esto implica trabajar también en desarrollo de proyectos de impacto social y de relaciones con empresas locales que apuesten por traer talento foráneo para enriquecer su gestión a nivel local.
AIESEC, a diferencia de otras organizaciones, tiene una particularidad, está regentada por jóvenes. Nadie supera los 27 años dentro de la organización. De hecho, somos pocos los que superamos los 21 años. Buena cantidad de los miembros están entre los 19 y los 21 años.
Esto es interesante. Jóvenes, sin ánimo de lucro, sin ningún tipo de beneficio económico. ¿Por qué estamos aquí?
Estamos aquí, porque AIESEC desarrolla legado. La organización persiste, aún cuando el miembro promedio no permanece en la organización más de tres años. La experiencia en AIESEC es de corto plazo. Llegas, apoyas, creces, aportas, enseñas, lideras, egresas. Rápido. Y aún así, tenemos valores bien marcados que nos llevan a buen norte. Fijamos objetivos de trabajo que nos permiten crecer año tras año, y como en toda experiencia de liderazgo, el ejemplo enseña y obliga a hacer lo mismo y a apuntar al crecimiento.
En AIESEC he encontrado un lugar para desarrollarme. Un lugar para crecer, para implementar mis ideas, contrastarlas con las demás y convertirlas en NUESTRAS ideas, mejores y más factibles de ser exitosas.
Ahora, luego de haber sido durante varios meses el miembro encargado de Tecnologías de Información y Redes Sociales en AIESEC Arequipa (el Comité Local) ahora soy Media Manager, parte del equipo de Comunicaciones a nivel nacional. Este cambio ha sido muy importante, pues he pasado de trabajar en básicamente, solo manejar canales online en un comité, a ser partícipe de la estrategia y operación de Prensa, Medios Digitales, Canales de atención externa, y algunas actividades adicionales diversas, a nivel nacional. El primer reto fue aprender diseño publicitario en una especie de curso acelerado. Lo siguiente ha sido (y como en todo, aún seguimos aprendiendo) trabajar con medios de prensa, y poder sacar publicaciones sobre nuestro trabajo en medios de comunicación.
Creo que trabajar con gente que realmente ama este trabajo (me han preguntado este año demasiadas veces si es que en AIESEC me pagan. No, no me pagan.) No tiene precio. Creo que amanecerme por preparar y organizar una reunión que luego nos permitirá llegar a más gente, no tiene precio. Creo que podemos llegar a más gente con desarrollo para sus vidas. Y no tiene precio.
Y creo que puedo trabajar en plasmar lo que sé y aprender de lo que no sé. Y eso tampoco tiene precio.
Según el plan, aún tengo un par de años más, al menos, para trabajar con AIESEC. Tengo ideas en mente, pero también creo que planificar exhaustivamente y a largo plazo en una organización altamente democrática es un error. Como todos los cargos son elegidos o por postulación y comparación de perfiles a cargo de alguien con un cargo más alto, o por elección de asamblea, los escenarios pueden variar. Y en esa situación de aleatoriedad también está el gusto.
Mi visión personal para este semestre no es cumplir con mi Job Description; es hacer algo relevante que pueda ser replicado. No tiene sentido hacer algo grande si luego eso no se puede sostener en el tiempo. El legado solo llega a serlo cuando trasciende. Quiero que mi trabajo trascienda, no solo cumplir para hoy, si no también sembrar para mañana.
Y parte de ese legado, es este espacio.
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| Sorry gente, no me odien por esta foto :P |

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